Caballos Schleich: pintados a mano, uno a uno
Razas reconocibles, potros, establos, remolques y jinetes. Schleich pinta cada figura a mano, y por eso no hay dos exactamente iguales.
Una raza de verdad
Un frisón no se parece a un haflinger, y en estas figuras se nota. Los niños aprenden a nombrar razas reales sin abrir un solo libro.
El establo llega después
Casi todo el mundo empieza por un caballo suelto. El establo, el remolque y la pista de doma amplían el juego cuando la colección ya tiene tres o cuatro figuras.
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